El Festival de Cine de Sitges del año 1974 contó con la particularidad de que el Ministerio de Información y Turismo español apoyó y colaboró en la celebración de la muestra, "lo que sin duda subrayará el interés mundial que viene despertando tan singular certamen", publicó La Vanguardia, el 20 de abril de aquel año.
El Comité Ejecutivo del Festival lo formaban el director general de Cinematografía, en calidad de presidente, el subdirector general de Promoción Cinematográfica, como vicepresidente, el alcalde de la villa, así como Antonio Rafales que era el director, Pedro Serramalera como ponente o Pilar Rafales Escalona como Jefe de la Secretaria del Comité.
El 31 de agosto de 1974 Don Antonio Rafales publicaba en los medios, el interés de la televisión alemana por el certamen y aseguraba que dos cadenas de ese país habían destacado un equipo móvil para informar sobre el evento. Además,
aprovechaba para informar que "este año se va a repetir el programa en el cine Prado al día siguiente de haberse proyectado en el Retiro. Se pide etiqueta para las sesiones de la noche". Con etiqueta se refería a traje y corbata y no entrabas si no lo vestías. Este fue un tema de controversia aprovechado por ciertos periodistas que intentaron hacer noticia de su protesta hacía la corrección en la vestimenta.
aprovechaba para informar que "este año se va a repetir el programa en el cine Prado al día siguiente de haberse proyectado en el Retiro. Se pide etiqueta para las sesiones de la noche". Con etiqueta se refería a traje y corbata y no entrabas si no lo vestías. Este fue un tema de controversia aprovechado por ciertos periodistas que intentaron hacer noticia de su protesta hacía la corrección en la vestimenta.
La noticia terminaba remarcando la incorporación del Festival a la F.I.A.P.F. (Federación Internacional de la Producción Mundial del Film), lo que garantizaba la proyección de películas nuevas y sin cortes.
Del 28 de septiembre al 4 de octubre tuvo lugar el Festival en Sitges, inaugurado por la proyección Barbarela de Roger Vadim, y con un programa representado por 16 países, entre los que se encontraban Checoslovaquia, Alemania del Este, Alemania Occidental, África del Sur o Bulgaria. Junto con la prensa especializada nacional habían medios de Paris, Nueva York, Tokio, Yugoslavia, Londres o Trieste. A parte también se recibió al presidente del Banco Cinematográfico de Méjico y hermano del presidente de la República de aquel país. Pero aquí no quedó la cosa, entre los invitados hubieron grandes como el director italiano Sergio Leone o el director inglés Peter Sasdi.
La VII edición del Festival celebraba las ruedas de prensa diariamente en la sala de convenciones del Hotel Calipolis. La primera con Paul Naschy. La segunda con el director español Jorge Grau, a propósito de la cinta que presentaba a concurso. "También con Monique Nizard Florack, delegada en Sitges del certamen Rencontres Internationals filme et jeneuse que se celebran en Cannes", según La Vanguardia Española, jueves, 3 de octubre de 1974, página 57.
Ángeles Maso, enviada especial del diario La Vanguardia Española, llegaría a decir de esta edición sobre las películas que "falta imaginación. Películas que parece que ya las hemos visto", pero añadiría el "clima magnífico" de la semana de cine.
El film más destacado por la prensa en 1974 fue la llamada "orgia de sangre de Non Si Doveva Profanare Il Sonno Dei Morti" de Jorge Grau. Lo curioso es que la cinta era una producción hispano-italiana y en Sitges se proyectó la versión italiana, de ahí que la prensa dijera año tras año que había que ser "poliglota en Sitges", en referencia a que los films se proyectaban en versión original sin subtítulos. Todo un reto en aquella época.
La Vanguardia Española en su edición del miércoles 2 de octubre describía el filme de Grau como "una orgía de sangre. Macabras escenas. Muertos que andan, devoran las entrañas de sus víctimas, que no tardan en revivir también". También destaca sus errores. "Hay excesivas repeticiones de escenas macabras. Demasiado movimiento de muertos vivientes. A pesar de que insisto en el logro de la cinta, en conjunto, como exponente de la cinematografía de terror".
El fallo del jurado de 1974 fue primer premio a la película de Jorge Grau, que obtuvo también otros galardones. El Señor Rafle Monzó del diario local El Eco de Sitges publicó en su artículo titulado Terror manufacturado que el fallo era acertado, pero con reparos, y que el Festival estuvo "más cerca de lo mediocre que de lo excelente". El Clavel Medalla de Oro a mejor realizador recayó en Robert Fuest y su film Dr. Phibes Rises again.
El mismo Monzó escribía todo lo contrario de la siguiente edición, Sitges 1975. "A pesar de dificultades ajenas a los organizadores, el Festival merece la calificación de notable". Dead of Night fue la cinta de apertura y los primeros films destacados fueron Persecution con Lana Turner o Parapsycho
La VII edición del Festival celebraba las ruedas de prensa diariamente en la sala de convenciones del Hotel Calipolis. La primera con Paul Naschy. La segunda con el director español Jorge Grau, a propósito de la cinta que presentaba a concurso. "También con Monique Nizard Florack, delegada en Sitges del certamen Rencontres Internationals filme et jeneuse que se celebran en Cannes", según La Vanguardia Española, jueves, 3 de octubre de 1974, página 57.
Ángeles Maso, enviada especial del diario La Vanguardia Española, llegaría a decir de esta edición sobre las películas que "falta imaginación. Películas que parece que ya las hemos visto", pero añadiría el "clima magnífico" de la semana de cine.
El film más destacado por la prensa en 1974 fue la llamada "orgia de sangre de Non Si Doveva Profanare Il Sonno Dei Morti" de Jorge Grau. Lo curioso es que la cinta era una producción hispano-italiana y en Sitges se proyectó la versión italiana, de ahí que la prensa dijera año tras año que había que ser "poliglota en Sitges", en referencia a que los films se proyectaban en versión original sin subtítulos. Todo un reto en aquella época.
La Vanguardia Española en su edición del miércoles 2 de octubre describía el filme de Grau como "una orgía de sangre. Macabras escenas. Muertos que andan, devoran las entrañas de sus víctimas, que no tardan en revivir también". También destaca sus errores. "Hay excesivas repeticiones de escenas macabras. Demasiado movimiento de muertos vivientes. A pesar de que insisto en el logro de la cinta, en conjunto, como exponente de la cinematografía de terror".
El fallo del jurado de 1974 fue primer premio a la película de Jorge Grau, que obtuvo también otros galardones. El Señor Rafle Monzó del diario local El Eco de Sitges publicó en su artículo titulado Terror manufacturado que el fallo era acertado, pero con reparos, y que el Festival estuvo "más cerca de lo mediocre que de lo excelente". El Clavel Medalla de Oro a mejor realizador recayó en Robert Fuest y su film Dr. Phibes Rises again.
El mismo Monzó escribía todo lo contrario de la siguiente edición, Sitges 1975. "A pesar de dificultades ajenas a los organizadores, el Festival merece la calificación de notable". Dead of Night fue la cinta de apertura y los primeros films destacados fueron Persecution con Lana Turner o Parapsycho







